Monthly Moods: FEBRERO
TRISTE:
Durante mi estancia en París, en los conciertos del Teatro Marigny, tuve que asistir a algunas “fiestas nocturnas”, que no son precisamente lo mío.
En una de estas fiestas, una noche en la que estaba junto a la barra echando un vistazo a la multitud, me fijé en unas mujeres apoyadas en la barra, y de repente empecé a reír de una manera descontrolada mientras pensaba en mi interior:
“¿Me encuentro en una estación de tren?” La atmósfera precisamente no estaba relacionada con ello, pero… esos rostros tan retocados eran absolutamente idénticos a los de esas horribles criaturas.
Muchas veces me pregunto si las operaciones de cirugía estética forman parte de la industria del ferrocarril!
Esos rostros están tan estirados que es inevitable pensar en las causas de dicha deformación.
¿Quién puede explicar qué razones oscuras fuerzan a estos pobres seres a destruir todo el encanto de una mujer? Además, ¿cómo podemos imaginar despertar al lado de una de estas criaturas sin que se te hiele la sangre?
La feminidad real es tan emocional…
ALEGRE:
Cuando me encuentro de bajón me encanta dar un paseo por los mercados. Además, tengo suerte porque vivo muy cerca de Fontainebleau, donde cada domingo se instala un gran mercadillo ambulante.
Me encanta la atmósfera de esos domingos, y especialmente los maravillosos aromas de frutas, verduras, y especialmente… el pollo a la barbacoa que se cocina allí, que hace evocar recuerdos de domingos de mi juventud.
Qué lástima que la música no tenga aroma…
Aunque algunos discos….
Así que, si en algún momento te encuentras de mal rollo, date una vuelta por lugares como éste, que contienen toda la calma y los placeres más simples de la vida.
Francis Rimbert
